Discursos inaugurales

 

 

 

 

 

SU MAJESTAD EL REY DON FELIPE VI

 

 
 
 

 

 

"En primer lugar quería agradecer las palabras del Rector y también pedir disculpas porque les hemos tenido esperando mucho tiempo, pero realmente la exposición lo merecía. Estamos muy impresionados y agradecidos por este enorme esfuerzo que supone el Museo.

Saludamos, obviamente, a las autoridades: a la presidenta, al rector de la Universidad, todas las autoridades aquí presentes y a tanta gente que ha venido convocada por esta inauguración en Pamplona. Tantas personas que representáis los diversos sectores de la sociedad navarra. Ministro, gracias también por acompañarnos en esta ocasión.

Permitidme que aproveche la ocasión para expresaros de corazón la alegría que siempre nos produce a la Reina y a mí venir a Navarra, antes como Príncipes de Viana y ahora como Reyes. Y es que no hace mucho que vinimos a Leyre a la entrega anual de los Premios Príncipe de Viana y ahora lo hacemos por primera vez como Reyes.

Quiero transmitiros a todos los hombres y mujeres de Navarra, de esta noble tierra, nuestro saludo lleno de afecto, lleno de gratitud por hacernos sentir siempre tan bienvenidos entre nosotros. Y también quiero reiterar nuestra admiración y nuestro aprecio a vuestra historia, vuestras culturas y tradiciones e instituciones, a vuestra contribución leal y orgullosa al ser y el devenir de España.

Pero esta visita tiene, como es obvio, un motivo muy concreto: inaugurar este nuevo Museo de la Universidad de Navarra y subrayar su importancia como magnífica muestra de cultura, de arte, de mecenazgo y de servicio a la sociedad. Efectivamente, este Museo tiene sus raíces en el espíritu de servicio a la sociedad de personas que merecen el máximo reconocimiento, especialmente María Josefa Huarte, su familia aquí presente, y José Ortiz-Echagüe, cuya familia también nos acompaña. Felicidades a vosotros y gracias.

Así también queremos agradecer la labor de los patronos, personas, empresas y fundaciones, cuya ayuda está contribuyendo enormemente al desarrollo de este proyecto.

Destaco también, naturalmente, a Rafael Moneo, el autor de esta obra, que tiene la rara condición de ser doble premio Príncipe, de Viana y de Asturias; no hay muchos, creo que cuatro. Le felicitamos por esta nueva creación suya, un edificio espléndido, que enriquece aún más el gran patrimonio cultural de esta tierra.

Nuestro patrimonio artístico es ciertamente inmenso y supone uno de los grandes legados y atractivos. Sin embargo, no podemos conformarnos con una conservación y una difusión adecuadas, por importantes que sean, que efectivamente lo son. Hemos de enriquecer continuamente el patrimonio, fomentando, animando, promocionando la producción artística en todos sus niveles.

Hoy tenemos aquí ejemplos presentes: Iñigo Manglano-Ovalle y el joven navarro Carlos Irijalba. A ellos hay que animarles a continuar esta creación, que a todos nos enriquece.

Por esa naturaleza al mismo tiempo museística y académica, no tengo duda de que este centro puede contribuir enormemente al avance de este país en materia de educación y de cultura. El verdadero arte es siempre escuela de valores positivos. Y este museo es un buen ejemplo de que en la sociedad española hay muchas personas e instituciones capaces de trabajar unidas por el bien común y de asumir con esfuerzo, con determinación, nuevos retos que supongan progreso para todos.

Termino ya con mi felicitación a la Universidad de Navarra junto a la Reina por este nuevo hito en su trayectoria de buen hacer y de contribución al progreso cultural educativo de Navarra y de toda España. Muchas gracias y felicidades a los comités de dirección y artístico del Museo, a los patronos y mecenas, a los constructores y a todos los que han colaborado o apoyado este proyecto, que ya es hoy una espléndida realidad. Muchas gracias y felicidades."

 

 

 

 

 

ALFONSO SÁNCHEZ-TABERNERO

RECTOR DE LA UNIVERSIDAD

 

Texto completo del discurso (22/01/2015)

 

 

 

Majestades, sra. Presidenta del Gobierno de Navarra, sr. Ministro, autoridades, profesores y alumnos de la Universidad de Navarra, amigos.

Deseo agradecer a los Reyes su presencia hoy entre nosotros, en este día en el que abre sus puertas de modo oficial el Museo Universidad de Navarra.

El Museo es fruto de la ayuda  generosa  de muchas personas. Quiero citar en primer lugar a María Josefa Huarte, que hoy no puede acompañarnos por motivos de salud, cuya colección de arte es el origen de este proyecto. Extiendo el agradecimiento a su marido, Javier Vidal, y al resto de la familia Huarte.

El otro gran pulmón del Museo está configurado por la colección de fotografía, que se inició hace años con el legado de José Ortiz-Echagüe. Hoy tenemos la fortuna de estar también acompañados por la familia Ortiz Echague. Muchas gracias también por vuestra generosidad.

El Museo es obra de Rafael Moneo, que ha puesto su talento –y diría que también su corazón– para crear este estupendo edificio de 11.000 metros cuadrados. Además de las salas en las que se exhiben las colecciones de pintura, escultura y fotografía, el Museo  cuenta con un teatro, aulas, talleres, biblioteca, despachos, diversas salas de trabajo y un restaurante. Al ver el edificio ya acabado, en la Universidad hemos confirmado lo que pensábamos desde el principio: Rafael Moneo era el arquitecto más apropiado para idear los cimientos, vigas y paredes de este gran sueño.

El Museo se ha construido gracias a la ayuda económica de empresas, y de hombres y mujeres que han comprendido el beneficio cultural y social de esta iniciativa. Hemos comprobado una vez más que muchas personas confían en el proyecto educativo de la Universidad de Navarra, basado en las grandes propuestas del pensamiento cristiano. Estamos muy agradecidos a todos los que nos han apoyado y sabemos que van a continuar impulsando el Museo desde el patronato del que forman parte y que preside nuestro anterior Rector, Ángel Gómez Montoro.

El proyecto museístico es fruto del excelente trabajo de su equipo directivo (con su Director General, Jaime García del Barrio, a la cabeza), y del comité artístico, que ha preparado un programa expositivo completo, como podemos comprobar desde hoy, con las cinco exposiciones que se inauguran esta mañana y con la actuación de la Compañía Nacional de Danza, a la que podremos acudir por la tarde.

El Museo Universidad de Navarra se propone tres objetivos:

En primer término, aspira a convertirse en el eje de la vida cultural del campus. Es un Museo abierto a todos, pero de modo particular pretende atraer a los jóvenes. Deseamos que los estudiantes de la Universidad de Navarra –y también los profesores e investigadores– acudan con frecuencia al Museo como espectadores o como protagonistas de muy variadas manifestaciones artísticas y culturales. Los alumnos que hoy fortalecen su formación cultural mañana estarán particularmente bien preparados para trabajar en un entorno cambiante y de grandes incertidumbres, que cada vez exige más creatividad y capacidad de adaptación.

En segundo lugar, el Museo pretende ser una puerta de comunicación con Pamplona, con Navarra y con otros muchos lugares del mundo. Estamos convencidos de que la oferta artística y cultural va a ser muy atractiva y animará a muchas personas de ciudades y países diferentes a venir a Pamplona. Navarra tiene un atractivo artístico, histórico y cultural extraordinario, y confiamos en que este nuevo Museo actúe como catalizador del turismo cultural en nuestra comunidad. Es, por tanto, un proyecto enraizado en Navarra y a la vez con una inequívoca vocación internacional.

Finalmente, el Museo se enmarca en un contexto universitario y, por ello, está orientado a la investigación, al diálogo científico, al intercambio de puntos de vista. Muchos artistas, sobre todo los más jóvenes, no vendrán solo a exponer su obra o a actuar: también realizarán estancias entre nosotros y encontrarán un ámbito estimulante, que favorezca su impulso creativo. De este modo se producirá un encuentro interdisciplinar que aúne métodos y perspectivas variadas, procedentes de diversos ámbitos científicos como la arquitectura, la educación, la estética, la ingeniería, la comunicación o la biología. Al poner en común conocimientos que habitualmente están separados, surge el ingenio creativo que permite avanzar en las fronteras de la ciencia, del arte y de la cultura.

Hemos trabajado durante años: primero fuimos dando forma a una idea incipiente; después pensamos en la actividad museística y en cómo podía ser el edificio que acogiese nuestros proyectos. Más tarde se incorporaron al proyecto profesionales de gran categoría que se fueron contagiando de nuestra ilusión; luego hicimos un plan de viabilidad económica e iniciamos la campaña de financiación. Después fue surgiendo un gran agujero en el campus, que poco a poco fue convirtiéndose en un edificio formidable. Hace muy poco llegaron las obras de arte que ahora podemos contemplar. Y finalmente hoy comprobamos que nuestras esperanzas se han hecho realidad.

Concluyo ya y agradezco a todos -y de modo muy particular a los Reyes- que hayan querido acompañarnos este día. Su presencia, Majestades, es un gran honor para cuantos formamos parte de la Universidad de Navarra, y sobre todo, un impulso para estar a la altura de la apasionante aventura que hoy comienza.

Muchas gracias.