Coda en movimiento. Dancer



Con asombrosa fuerza y aplomo, Sergei Polunin irrumpió en el mundo de la danza convirtiéndose con 19 años en el primer bailarín más joven del Royal Ballet de Londres. Tres años después, en el cénit de su carrera, abandonó los escenarios al borde de la destrucción personal

Entrada general: 3€

Gratuita para Amigos del Museo

Stephen Cantor, 2016, Reino Unido (85 min). Versión Original Subtitulada en Español (VOSE)

 

Proyección presentada por Roger Salas, comisario de Coda en Movimiento

 

El James Dean del mundo del ballet

Daily Telegraph

 

El bailarín con más talento de su generación

The Observer

 

Tan famoso por sus escándalos como por sus interpretaciones

The Sunday Times

 

Un animal de la danza

Mónica Mason – ex directora del Royal Ballet

 

Sorprendente documental sobre el magnético Polunin

Los Angeles Times

DANCER

 

Dirección Steve Cantor (nominado al Óscar)

Con la colaboración de David Lachapelle

 

Duración 85 minutos

Versión Original Subtitulada al Español

No recomendada para menores de 7 años

 

Steve Cantor nos brinda un retrato cercano de la vida de Polunin y nos transporta a ese mundo único de la danza en el que él habita. El documental aporta desde grabaciones caseras que muestran al Polunin niño entrenando para ser un gimnasta olímpico hasta entrevistas en profundidad con sus allegados y el propio Sergei, pasando por material privado inédito grabado por sus padres.

Dos piezas audiovisuales especialmente dedicadas a mostrar la extraordinaria dimensión física y emocional del bailarín conforman el clímax de la película. Una concebida por el propio Steve Cantor y otra por el fotógrafo y director David Lachapelle.

La primera pieza es una coreografía rodada en el Sadler´s Wells Theatre de Londres como parte del “Project Polunin”. La segunda pieza, rodada en Hawai, muestra a Sergei bailando sobre la canción de Hozier “Take Me to Church”, fue filtrada a la prensa durante su producción y en tan solo dos meses, generó más de 10 millones de visitas en YouTube.

 

ENTREVISTA CON SERGEI POLUNIN

Dancer. Sergei Polunin  

Los bailarines suelen tener el cuerpo pulcro pero usted tiene muchos tatuajes, ¿qué hay detrás de todos ellos?

Cuando era pequeño solía hacerme dibujos en el cuerpo por lo que tenía claro que iba a tener tatuajes. Me gustaban y respetaba a la gente que los tenía, especialmente en la cara o las manos porque para mí representaban la libertad. No son la clase de personas que juzgan a los demás. En las escuelas de baile hay normas realmente estrictas y una de ellas es no llevar tatuajes, así que imagino que estoy rompiendo las reglas. Pero me siento bien.

 

Cuando era más joven, ¿qué quería ser?

Siempre he querido ser boxeador.

 

Se le puede considerar el “chico malo” del mundo del ballet. ¿Decidió crear esa imagen para desafiar las normas?

Me aproveché de ello. Fue más bien cosa de los medios de comunicación pero decidí seguirles la corriente, aunque en realidad hizo que todo fuera más difícil porque a raíz de esa imagen nadie quería trabajar conmigo. Las grandes compañías preferían trabajar con alguien más seguro y predecible. Básicamente estaba cavando mi propia tumba.

 

¿Cuál ha sido su mayor reto hasta la fecha?

Tengo muchos objetivos en mente. A veces es difícil porque aún quiero bailar. Tomo clases de baile a diario pero también quiero estudiar interpretación y trabajar en el mundo de la coreografía. Estoy poniendo en marcha mi propia compañía llamada “Project Polunin” para ayudar a los bailarines con sus carreras y seguir impulsando la danza. También voy a aparecer en una película. Es un reto porque hay tanto que quiero hacer tan extremadamente emocionante…

 

Durante su época en el Royal Ballet sentía que conseguiría su máximo potencial con la compañía y siempre se esforzaba por conseguir más, ¿sigue siendo así?

Ahora mismo estoy en el momento en el que me hubiera gustado estar cuando tenía 19 años. Si echamos la vista atrás, eran los medios de comunicación los que me hacían ser un chico malo en vez de escuchar lo que verdaderamente yo les estaba contando. También me olvidé de escucharme a mí mismo sobre lo que originalmente había decidido que iba a hacer. Pero ahora sí estoy haciendo lo que entonces intentaba hacer y en lo que de verdad creo. Me gusta la creación y hay muchas cosas emocionantes que buscar como artista. Estoy en el camino correcto. Solamente deseo que no sea muy largo de recorrer para conseguirlo.

 

¿Algún consejo para los jóvenes bailarines que están comenzando?

Les diría que consiguieran un manager o agente y también que trabajaran mucho pero asegurándose de que también viven.

 

¿Qué cree que el futuro depara para el ballet?

La danza es verdaderamente importante para todo el mundo porque es algo internacional y habla un idioma que se entiendo en todos los países. Creo que tiene que venir un gran cambio. Espero que la industria llegue al mismo nivel en el que están el deporte o el cine porque creo que es posible. El fútbol no estaba en el nivel que está hoy en día hace 15 años, así que estoy expectante de algo grande.