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Andrei Rublev. Copia remasterizada 10 nov 2018 / 19:00

<i>Andrei Rublev</i>. Copia remasterizada

Andrei Rublev. Copia remasterizada



La programación en el Museo de Andréi Rublev se ha hecho en colaboración con Mosfilm (Moscú) y el Círculo de Bellas Artes (Madrid), en cuya sede se ofrecerá una retrospectiva completa de Tarkovski y una exposición de sus fotografías polaroid, a partir de octubre de 2018. La última encuesta (2018) de Sight & Sound, sobre las 50 mejores películas de todos los tiempos, sitúa Andréi Rublev en el puesto 26.

 

Entradas: 3€

 

SINOPSIS

 

Director Andrei Tarkovski, Unión Soviética, 1966, VOSE. Int.: Anatoliy Solonitsyn, Ivan Lapikov, Nikolay Grinko [DCP; versión restaurada por Mosfilm]

 

Rublev fue un personaje histórico, monje del monasterio Andrónikov. Su oficio era la pintura de iconos. Empezó siguiendo las normas canónicas, aprendidas bajo los auspicios del maestro del taller (Danil, en la película). En él trabaja también Kiril, artista instruido pero con menor talento que Rublev. Los tres viajan a Moscú para conocer a Teófanes, pintor griego, excelente en el estilo bizantino, y al que encargan los iconostasios más importantes de la época. El encuentro entre Rublev y Teófanes es decisivo para ambos: ruso, monje, joven, inocente, el uno; griego, laico, maduro, endurecido por la experiencia, el otro.

Los encargos que empiezan a hacerle a Rublev, fuera del monasterio, le ponen en contacto con la Rusia real de su tiempo. Campesinos de una ignorancia feroz, o de un paganismo ancestral que los poderes políticos tratan de reprimir con violencia. Los príncipes rusos que se alían con los invasores tártaros, para atacar a otros príncipes y enriquecerse con el botín, sin importarles el sufrimiento de los hombres y mujeres rusos. Pero, al mismo tiempo, Rublev descubre el inmenso potencial del pueblo, su belleza y su capacidad creativa, que encarna el joven fundidor de la campana.

La dura experiencia de su vida, que incluye un largo periodo de desesperanza e inactividad, concluye en la creación del icono de La Trinidad. Sólo en contacto con la gente real de su tiempo, Rublev ha comprendido el ideal que anhela, incluso sin poder formularlo. Y con visión profética, es capaz de darle forma plástica en sus obras más tardías. La Iglesia Ortodoxa acabará declarando La Trinidad como el canon de la pintura rusa de iconos.

Andréi Rublev, financiada por el Estado soviético en los tiempos del deshielo, permaneció archivado durante cinco años. La presión de todos los festivales internacionales acabó por liberarla. Obtuvo el Premio de la Crítica internacional en el Festival de Cannes de 1969, donde se mostró fuera de concurso.

 

La programación de Andréi Rublev y Stalker se ha hecho en colaboración con el Círculo de Bellas Artes (Madrid) y Mosfilm (Moscú), que ofrecerán una retrospectiva completa de Tarkovski y una exposición de sus fotografías polaroid en octubre de 2018, en la sede del Círculo.

 

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